1. Ábrete a las culturas y tradiciones distintas de las tuyas: tu experiencia se verá transformada, te ganarás el respeto de la población local, y ésta te acogerá más fácilmente. Sé tolerante y respeta la diversidad; observa las tradiciones y las prácticas sociales y culturales del lugar.
2. Respeta los derechos humanos. Cualquier forma de explotación vulnera los objetivos fundamentales del turismo. La explotación sexual infantil es un delito punible, tanto en el lugar donde se lleve a cabo como en el país de residencia de quien lo cometa.
3. Ayuda a conservar el entorno natural. Protege la flora y la fauna silvestres y su hábitat, y no compres productos elaborados a partir de plantas o animales en peligro.
4. Respeta los recursos culturales. Las actividades turísticas deben practicarse con respeto por el patrimonio artístico, arqueológico y cultural.
5. Tu viaje puede contribuir al desarrollo económico y social. Compra artesanía y productos locales para apoyar la economía del lugar, y respeta los principios del comercio justo. Cuando regatees, ten presente el concepto de salario justo.
6. Antes de salir de viaje, infórmate sobre la situación sanitaria efectiva de tu destino y sobre el acceso en él a servicios consulares y de emergencia, y asegúrate de que tu salud y tu seguridad personal no correrán peligro. Cerciórate de tener cubiertas allí tus necesidades específicas (alimentación, accesibilidad o atención médica) antes de decidirte a viajar a un destino determinado.
7. Reúne toda la información posible sobre tu destino, y dedica tiempo a entender sus costumbres, normas y tradiciones. Evita los comportamientos que puedan ofender a la población local.
8. Infórmate de la legislación vigente para no cometer ningún acto que se considere delictivo en el país visitado. No trafiques con drogas, armas, antigüedades, especies protegidas, ni productos o sustancias peligrosos o prohibidos por los reglamentos nacionales.
Fuente: Organización Mundial del Turismo (OMT), 2005
El turista y viajero responsable
Los viajes y el turismo deben concebirse y practicarse como un medio de desarrollo personal y colectivo. Si se llevan a cabo con una mente abierta, son un factor insustituible de autoeducación, tolerancia mutua y aprendizaje de las legítimas diferencias entre pueblos y culturas y de su diversidad.
Todos tenemos una función que cumplir en la generalización de unos viajes y un turismo responsables. Los gobiernos, las empresas y las comunidades deben procurarlo sin duda por todos los medios, pero tú también, como visitante, puedes apoyar sensiblemente este objetivo de muchas maneras.
